Lenguaje Corporal: ¿Qué significan los brazos cruzados?

El lenguaje corporal, junto con la entonación vocal, forma parte de la comunicación no verbal.

Es una forma de comunicación que utiliza los gestos, posturas y movimientos del cuerpo y rostro para transmitir información sobre las emociones y pensamientos del emisor. Suele realizarse a nivel inconsciente, por lo que habitualmente es un indicador del estado emocional de las personas.

Dentro del amplio campo del lenguaje corporal,  las posturas corporales  tienen gran incidencia  ya que transmite confianza y seguridad o, todo lo contrario.  Un caso específico que ha recibido gran atención por los expertos en comunicación no verbal son los brazos cruzados, una postura estereotipada que, sin embargo, debe ser analizada con gran cuidado y siempre recordando que no se pueden sacar conclusiones sobre ningún gesto sin tomar en cuenta el contexto en el que se está observando.

Así, aunque típicamente los brazos cruzados indican que  alguien no quiere hablar, también muchas veces lo hacen cuando hace frío o cuando su silla no tiene reposabrazos pero,

¿Por qué se asocia con inseguridad, aislamiento o defensa? ¿que sabemos de los brazos cruzados?

Durante la infancia el ser humano se esconde detrás de una barrera para protegerse. Cuando un niño se encuentra en medio de una situación amenazadora, se esconde tras los objetos tales como mesas, sillas, muebles o las propias piernas de la madre.

Esta ocultación se sofistica con el paso del tiempo y más o menos a partir de los seis años, cuando esconderse detrás de objetos se considera inaceptable, el individuo aprende a cruzar los brazos tensamente sobre el pecho siempre que se siente amenazado.

En la pubertad, se comienza a ser consciente de que ese gesto ha de ser menos evidente, motivo por el que se ejecuta relajando los brazos un poco y combinándolo con el de las piernas cruzadas. De esta forma, con el paso del tiempo, el cruce de brazos suele evolucionar todavía más hasta ser todavía menos explícito para las personas con las que se interactúa. Así, cuando se cruza uno o ambos brazos sobre el pecho se forma una barrera cuyo significado está relacionado con el intento inconsciente de bloquear lo que se interpreta como una amenaza en unas circunstancias que no son las deseadas.

Los brazos se cruzan sobre la zona del corazón y los pulmones para proteger estos órganos vitales y evitar que sufran daños, un aspecto que fortalece la idea de que las postura de cruzarse los brazos sea innato (los monos y los chimpancés también cruzan los brazos para protegerse de un ataque frontal). Por tanto, una persona que adopte una actitud nerviosa, negativa o defensiva, es fácil que cruce los brazos firmemente sobre el pecho exhibiendo su sensación de amenaza.

Algunas personas afirman que se sienten cómodas con los brazos cruzados, sin embargo, una premisa de la comunicación no verbal indica que cualquier postura o gesto es cómodo cuando le acompaña la actitud correspondiente. Por tanto, si el sujeto tiene una actitud nerviosa, negativa o defensiva, se sentirá cómodo con los brazos cruzados y, sin embargo, cuando  alguien se divierte, está relajado y colaborador normalmente no se mantiene cómodo con  esta postura. En investigaciones realizadas se comprueba que, por ejemplo,  cuando el público se cruza de brazos en una conferencia no sólo tiene pensamientos negativos sobre el orador, sino que además presta menos atención a lo que se dice.


En la postura de cruces de brazos se establecen varias subcategorías:

  • Brazos cruzados sobre el pecho. Es un gesto que se hace para establecer una barrera entre la persona que los cruza y algo o alguien que no le gusta a esa persona.Se trata de un gesto universal que se descodifica en casi todas las culturas y situaciones con un significado defensivo o negativo.Se puede observar entre desconocidos cuando participan en encuentros públicos, en colas, en ascensores o en otros muchos lugares en los que la gente se encuentra insegura.
  • El cruce de brazos reforzados. Esta postura incluye los puños cerrados en un cruce de brazos completo.Es un gesto que indica hostilidad siendo también una postura defensiva. Si aparece junto a una sonrisa con los labios tensos o con los dientes apretados y la cara enrojecida podría llegar a escenificar incluso un ataque verbal o físico.
  • El abrazo de los dos brazos. En esta postura las manos de la persona rodean con fuerza los antebrazos para reforzar la postura y evitar la exposición de la parte frontal del cuerpo, de alguna manera la persona que lo realiza parece querer consolarse a sí misma.Se trata de una postura que se observa normalmente en las salas de espera de médicos y dentistas y también en los aeropuertos, sobre todo en personas que montan en avión por primera vez.La actitud que transmite el abrazo de los dos brazos es negativa y reprimida.
  • Cruce de brazos con pulgares hacia arriba. Mantiene ambos dedos pulgares apuntando hacia arriba. Es un gesto que suelen exhibir las personas que se sienten orgullosas de sí mismas y que controlan a la vez la situación. Normalmente, se suela observar cuando el sujeto habla y mueve los pulgares subrayando e ilustrando sus comentarios. Es una manera de demostrar a los demás que el individuo confía en sí mismo, a pesar de que los brazos se siguen manteniendo en una situación protectora.

Formas camufladas de cruzar los brazos.

Muchas personas que se exponen a los demás, como la realeza, los políticos, personajes televisivos y estrellas de cine intentan disimular como pueden su nerviosismo e inseguridad.

Por este motivo, prefieren transmitir una actitud fría, calmada y controlada. Sin embargo, lo cierto es que su potencial estado de nervios, ansiedad o aprensión se filtra a través de formas camufladas de cruzarse de brazos y, al igual que en las situaciones típicas de cruce de brazos donde un brazo se desplaza por delante del cuerpo en dirección al otro brazo,  en estos casos camuflados en lugar de que los brazos se crucen, una mano toca o sujeta un bolso, una pulsera, un reloj, un gemelo, o cualquier objeto en o cerca del otro brazo. De esta forma, la barrera queda conformada de nuevo logrando la sensación de seguridad pretendida.

Por ejemplo, los  hombres que llevan gemelos suelen ajustárselos cuando tienen que cruzar un espacio en el que están expuestos a todo el mundo. En el caso de las mujeres, la utilización de barreras camufladas es menos visible ya que ellas pueden asirse a cosas como bolsos o carteras cuando son tímidas o se sienten inseguras.

Otra barrera sutil muy común es la de sujetar un vaso o una copa con ambas manos ya que aunque con una mano basta para sujetar el vaso, las dos permiten a la persona insegura formar una barrera de brazos prácticamente imperceptible. Un gesto que utiliza mucha gente, a pesar de que son pocos los que son conscientes de ello.

Y tu,  ¿estás de acuerdo con estas categorías de brazos cruzados? ¿adoptas alguna de las formas camufladas? Cuéntanos tu experiencia….

¿Te ha resultado útil este post?

Califica este post, otros lectores te lo agradecerán

Media de votos / 5. Total de votos:

También puede interesarte…

2 Comentarios. Dejar nuevo

Información muy útil. Gracias

Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Fill out this field
Fill out this field
Por favor, introduce una dirección de correo válida.

Menú