Recomendaciones de juguetes para niños con autismo

Todos queremos pedir a los Reyes Magos o a Papá Noel juguetes que gusten a nuestros niños, les sorprendan, les diviertan durante horas y, si es posible, les eduquen.

Muchas veces se tiende a regalar los juguetes más destacados en la televisión, en las revistas de tiendas de juguetes o, simplemente son los mismos niños los que nos comunican sus preferencias, pero ¿qué ocurre con nuestros niños a los que les resulta difícil comunicarse y, por tanto, expresar sus preferencias?

Para acertar con el juguete adecuado y que éste no acabe encima de un armario o en un cajón la primera regla básica es pensar en el niño que lo va a recibir: ¿Qué le gusta? ¿Hay cosas que no soporta? ¿Cómo reacciona habitualmente?.

Conocer sus reacciones, comportamientos, pensar en aquello que le interesa y no obsesionarnos con regalarle juguetes educativos que puedan «estimularle» y sí juguetes que realmente pueden gustarle es quizás, el mejor consejo para acertar con nuestro regalo.

Es común que a los niños con TEA (Trastorno del Espectro Autista) les interese mucho algo en concreto, por ejemplo los dinosaurios o los trenes, en ese caso es bueno regalarle cosas relacionadas con su afición, más dinosaurios, otro puzzle de dinosaurios, otro cuento de dinosaurios,… aunque nos parezca que ya tiene muchas.

Otra recomendación es no dejarnos influir por la edad de referencia de los juguetes ya que, generalmente, en los niños con TEA no hay una correspondencia entre edad y desarrollo cognitivo, emocional o social por lo que acertar en sus gustos y necesidades se hace más complicado.

Tampoco debemos dejarnos guiar por otras características como pueden ser el número de jugadores ya que, aunque a los niños con TEA les suele suponer estrés y ansiedad los juegos que implican un gran número de jugadores, estos juguetes pueden ser también una excelente opción: cualquier juguete convencional diseñado para el juego en pareja o en equipo puede ser adaptado al juego individual por ejemplo, los juegos de mesa como las damas chinas o el qwirkle que les permiten seriar y ordenar.

Lo importante en estos casos es no obligar al niño a jugar en grupo o en parejas ya que, aunque nadie discute los beneficios para su socialización, el juguete tiene que divertir. Adaptarnos a lo que a él le guste, da igual lo que recomienden los fabricantes.

Así, aunque la idea principal es que:

no se puede diferenciar entre juguetes para niños con TEA y juguetes convencionales, los niños con TEA, al igual que cualquier niño, tienen diferentes gustos e intereses, estamos buscando juguetes que gusten y causen placer, no exclusivamente juguetes educativos que estimulen sus capacidades cognitivas, sensoriales, motrices, sociales y comunicativas, y que el Trastorno del Espectro del Autismo es un universo tan amplio, desde niños que no se comunican y son totalmente dependientes a niños con alto funcionamiento.

Algunas ideas para tener en cuenta son:

  • Los juguetes con colores llamativos, sonidos y movimientos repetitivos suelen llamarles la atención. Por ejemplo los palos de agua, los proyectores de pared, los instrumentos musicales, los peluches y coches con control remoto con acciones de voces y luces,…
  • Los cuentos que tengan sonidos e ilustraciones. También los cuentos personalizados.
  • Las construcciones, juguetes que pueden montar, desmontar, seriar,…
  • Los juguetes tecnológicos como robots, tablets, calculadoras,… Por lo general los niños con TEA disfrutan y son buenos con la tecnología.
  • Los juguetes y accesorios sensoriales: con lastre, por ejemplo las mantas, cojines o peluches de peso, que hay de diferentes modelos y tamaños y les suelen producir una sensación de calma muy positiva o la pelota de psicomotricidad, la tabla curva o los columpios que, dependiendo de las posibilidades de espacio suelen disfrutarse mucho permitiendo al niño la autorregulación y el placer de balancearse.

¡Una última cosa!, cuando ya tenemos elegido nuestro regalo no debemos olvidar analizarlo con atención y cuidado ya que los niños con TEA pueden ser hipersensibles o hiposensibles lo que implica que pueden molestarles determinadas sensaciones: sonidos, texturas, olores,… por ejemplo, si hemos decidido regalarles un juguete con sonido deberemos comprobar que tiene diferentes niveles y se puede apagar, si le vamos a regalar una pelota de psicomotricidad tendremos en cuenta si está realizada con caucho sin olor y, si optamos por unos bloques de construcción deberemos tener en cuenta su posible aversión al tacto de la madera para decantarnos por opciones de plástico.

¿Te gustaría recomendar algún juego o juguete a nuestra comunidad? ¡No dudes en dejarnos un post aquí abajo! 🙂

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