Cómo desarrollar las habilidades artísticas en los niños

Hay numerosas razones que justifican la necesidad de desarrollar las habilidades artísticas en los niños: impulsar sus capacidades intelectuales, permitirles satisfacer sus necesidades de expresión, desarrollar su creatividad o posibilitarles momentos de disfrute y diversión.

Sin embargo y, desafortunadamente, son muchas las veces que las escuelas relegan a un segundo plano las prácticas artísticas y padres y profesores, más allá de suponer un estímulo suponen un freno a las capacidades creativas innatas.

¿Cómo podemos estimular las habilidades artísticas en los niños?

Todos los niños nacen con capacidades artísticas, pero esta capacidad puede disminuir si no se le ofrecen las oportunidades y materiales que les permitan comportarse con imaginación y liberar su energía creativa. Ofrecerles diversidad de materiales y experiencias que no sean estereotipadas, es decir, darles opciones para que sean ellos mismos los que elijan cómo desean expresarse resulta esencial para estimular su creatividad.

Cuando los niños son muy pequeños y se interesan por realizar actividades novedosas para ellos y quieren pintar con pinturas, rotuladores, con los dedos,… hay que dejarles que se expresen y experimenten libremente pero es más que probable que con esas edades (2-3 años) quieran dejar su obra en las paredes o las telas del hogar por lo que, además de ser necesario dejarles libertad de expresión hay que estar pendientes y guiarlos en su expresión artística.

Resulta adecuado usar un espacio que sea fácilmente lavable y, en cualquier caso, ofrecerles mucho espacio de creación, por ejemplo papeles continuo o murales. Igualmente, ¿sabes que los niños pequeños trabajan mejor de pie? Utilizar un caballete tradicional o de montaje en pared también nos puede ayudar a crear un entorno creativo para los más pequeños y los no tan pequeños.

Prever un espacio para colgar el arte realizado por los niños es también una forma de estimular su creatividad ya que hará que los niños se sientan orgullosos de su obra, lo que fortalece su autoestima y les motiva a seguir probando.

El arte como tal es único y, por tanto, motivar las habilidades artísticas no debe ser una actividad estereotipada o mecánica. Es importante no forzar a los niños a pintar en un determinado momento o realizar un determinado dibujo o colorear de una manera prefijada. Fuera directrices que hagan del acto creativo un conjunto de reglas a seguir. Es necesario darles libertad para que decidan colores, formas, técnicas, para que creen, experimenten, sientan,…

Hay que tener en cuenta que, para los menores de 8 años, que es cuando los niños alcanzan la etapa de mayor riqueza creativa el hecho de presentarles modelos puede llegar a limitarles la expresividad propia pero que, igualmente y sobre todo para más mayores el hecho de darles consignas, presentarles muchos y variados modelos ayuda a superar “bloqueos” creativos. En cualquier caso, hay que tener en cuenta la diferencia entre “copia” y “modelo” ya que un modelo se enfoca al proceso de desarrollo, a la idea inicial, pero no condiciona el resultado como si ocurre con la copia.

Pero, no solo creando se estimulan las habilidades artísticas. Se puede fomentar a través de la creación de un entorno visual rico, rodeándonos de objetos creativos y bellos, visitando museos, consultando libros de arte, viendo películas sobre personalidades artísticas,… son experiencias que poco a poco despertaran la curiosidad en los niños, les permitirán experimentar con ideas y ampliaran enormemente su mundo sirviéndoles de inspiración.

Para terminar, la manera en que reconocemos el trabajo de los niños les proporciona la suficiente seguridad para seguir. Aunque es obvio que en arte nada está mal hecho ya que cada niño creará su obra según sus experiencias y pensamientos, según su imaginación y creatividad, según sus habilidades y destrezas, y por tanto, no existe nada bien hecho o mal hecho sino formas de hacer diferentes.

Si la crítica negativa no tiene lugar, el elogio como tal tampoco es la solución. La manera en que elogiamos debe ser tenida en cuenta ya que, habitualmente suele ser siempre la misma para cualquiera de los dibujos o expresiones artísticas “me gusta mucho”, “te ha quedado muy bonito”, “ a papá también le va a gustar”,… reconocimientos que pueden ser mucho más valiosos y motivantes si proporcionan una retroalimentación positiva describiendo y reconociendo su trabajo o hablando de cómo nos hace sentir “ohh, usaste casi todos los colores” “creo que esa forma que le has dado es muy original” “los colores que has usado me hacen sentir contenta, me recuerdan al verano”…

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