Beneficios del arte: El graffiti

El arte urbano y en concreto el graffiti, tiene sus orígenes en el barrio neoyorquino del Bronx durante los años 70. En esta época era evidente la exclusión social de algunos sectores de la población y es en este contexto, donde nace toda una cultura reivindicativa cuyos estandartes de expresión eran el rap, el break dance y el graffiti.

Según sus seguidores, esta cultural urbana se basa en el respeto y la unión de las personas. Los primeros grafiteros plantaban su firma por toda la cuidad como un grito de voluntad por hacer valer su presencia física; conquistar el espacio físico a través de una marca territorial con el fin de crear y/o reforzar el sentimiento de pertenencia a un entorno y a una época.

Si algo tiene el graffiti es connotación de arte libre, y esa libertad de expresión que desprende es lo que posiblemente lo convierta en una de las expresiones artísticas más valoradas por la juventud, aunque cada vez más se aprecia como una tendencia artística más y ya se compara con otras disciplinas como la pintura, la escultura …

El hecho de que con solo un spray y una idea se pueda generar arte. Esto es lo que atrae a muchos de sus adeptos, además es un tipo de arte accesible a cualquiera ya que, para disfrutarlo no hay que desplazar a un lugar concreto como los museos, sino que puede hacerse mientras se pasea por la calle.

Las características especiales de este arte confieren a sus obras un dinamismo y un colorido que para muchos transmite emociones positivas y que en muchas ocasiones logran tratar temas reivindicativos de forma explosiva e imaginativa.

De hecho muchos barrios logran amenizar sus calles a través de este tipo de arte en las fachadas de sus edificios, como ejemplo el barrio del Polígono San Pablo en Sevilla donde los grafitis de sus bloques son un reclamo para muchos sevillanos e incluso turistas, lo que ha llevado al barrio a renovarse y a generar una serie de acciones concatenadas que están mejorando sus infraestructuras y le dan más visibilidad.

De hecho muchas ciudades realizan programas de integración con jóvenes involucrando a jóvenes con otros agentes de la zona, por ejemplo, decorando las persianas de los comercios, los contenedores de basura…no sólo con la idea de mejorar el barrio, sino de potenciar la implicación de los jóvenes en los problemas de su comunidad, así como la posibilidad de ver en esta actividad un futuro.

De esta forma, el grafiti cumple una función de empoderamiento y cohesión social y constituye una herramienta muy útil de cara al trabajo comunitario, sobre todo en el caso de trabajar con jóvenes. Se trabaja la conciencia social como un elemento cultural a favor de la comunidad.

Relacionarse más, expresarse  y divertirse son algunas de los beneficios que aquellos que aman el graffiti.

Y para ti, ¿el grafiti es una arte?

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