Agricultura ecológica

 

Orgánica, biológica, ecológica… estos son algunos de los términos que intentan definir un tipo de cultivo que se basa en el aprovechamiento de los recursos naturales en cualquiera de las etapas del proceso.

Desde Divulgación Dinámica formación siempre hemos apoyado y promulgado un estilo de vida saludable, tal y como se refleja en nuestra categoría de Salud, y más concretamente en uno de nuestros documentos ddf: ¿Qué significa Brainfood?

Atajar las plagas, trabajar el suelo,… utilizando recursos del propio cultivo y dejar de lado fertilizantes, plaguicidas y organismos genéticamente modificados… es lo que convierte a este tipo de agricultura en un proceso natural que cuida el alimento usando los propios recursos naturales.

En España somos el país de la Unión Europea, y el cuarto país a nivel mundial con más extensión de terreno dedicado a la agricultura ecológica, sin embargo, gran parte de la producción suele exportarse.

Pero, ¿por qué parece que algo que ya hacían nuestros abuelos, antes de los avances tecnológicos, vuelve a estar en boga de todos? Pues para muchos, es por los beneficios que conlleva, no sólo en la salud física, sino también en la satisfacción personal.

Que los productos de este tipo de agricultura son saludables es quizás la más importante de las razones por la que muchos la valoran, pero ¿qué significan que son saludables? Pues la respuesta es que están libres de residuos tóxicos, no contienen pesticidas, insecticidas, antibióticos, aditivos… a lo que se suma que el suelo de cultivo, al estar equilibrados por fertilizantes naturales hace que los nutrientes no se vean interferidos por ningún agente químico.

De hecho, hay estudios que de forma cuantitativa reflejan las diferencias nutricionales entre un alimento procedente de un cultivo ecológico o de un cultivo convencional. Así, un tomate procedente de un cultivo convencional tiene 4.5 de calcio, mientras que si procede de un cultivo ecológico tiene 23.

Estos cultivos son sostenibles y respetuosos con la naturaleza, y atiende a los ciclos naturales de los cultivos, lo que contribuye a fomentar un desarrollo sostenible. Una de las prácticas más conocidas es la elaboración de compost o abonos orgánicos a través del reciclaje de los nutrientes y su reincorporación al suelo, lo cual refleja el aprovechamiento de los recursos que es la base de este tipo de agricultura.

Muchos escogen estos productos no solo por su calidad, sino porque, son más sabrosos. Y tú, ¿qué opinas? ¿Has probado algún alimento producido por la agricultura ecológica? ¿Notas la diferencia?

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