La historia de María Montessori

María Montessori nació en Chiaravalle, en la provincia de Ancona, en Italia, en el año 1870. Fue la única hija de un padre militar y de una madre que se desenvolvía, al igual que su familia, en el mundo de la filosofía, la ciencia y la investigación. Ya desde pequeña mostró su interés y una habilidad realmente especial por las matemáticas, pero un año después le entró curiosidad por la medicina, consiguiendo en 1896, a sus 26 años, ser una de las primeras mujeres médicas de la historia de Italia, el mismo año en el que fue elegida como representante de las mujeres italianas en el Congreso Feminista celebrado en Berlín.

Al poco tiempo, denunció la situación que vivían los niños que trabajaban en las minas, sumándose a las luchas en contra de la explotación laboral infantil. Esto le conllevó, tiempo después y motivada por una clara y ya plenamente desarrollada conciencia de justicia social, comenzar a trabajar en clínicas psiquiátricas y colegios en los que los niños asistían con una discapacidad intelectual en condiciones muy precarias. Mientras tanto, seguía formándose en biología, en filosofía y en psicología. 

En suma, podemos afirmar que María Montessori es reconocida por ser una educadora, científica, médica psiquiatra, filósofa, psicóloga, devota católica, feminista y humanista italiana. No obstante, dentro de su experiencia laboral, lo que más le interesó fue la educación de los niños y niñas con diferentes discapacidades mentales y aplicó métodos experimentales para conseguir que estos niños aprendieran a leer y a escribir. Esta experiencia tan ardua pero enriquecedora le llevó a desarrollar sus propios métodos educativos, que aplicó más tarde a toda clase de niños. Así, el cúmulo de todo este bagaje previo que fue obteniendo a lo largo de su vida fue lo que le permitió desarrollar el método pedagógico que lleva su nombre.

Al principio, realizó varias observaciones en la Clínica Psiquiátrica de la Universidad de Roma, lo que le llevó a darse cuenta de que el verdadero problema de que muchos niños y niñas con discapacidad jugaran de formas que parecían socialmente inadecuadas era que estaban aburridos. Esto era debido a que no tenían materiales didácticos suficientes y adecuados, además de que el espacio donde se desarrollaban estas actividades estaba muy desordenado y sus condiciones eran bastante precarias. A partir de ahí, tuvo la idea de construir un ambiente que fuera agradable y se reunió con dos médicos de París que habían desarrollado un método educativo en una línea muy similar a sus ideas. A su regreso, obtuvo el cargo de directora y continuó como formadora de profesores en un instituto que había inaugurado el estado italiano con el fin de potenciar las habilidades intelectuales de las personas con discapacidad. 

Finalmente, María Montessori creó su propio centro educativo en enero de 1907, llamado “la Casa dei Bambini”. Ahí, le dio una mayor atención al ambiente e incluso hizo muebles al tamaño de los niños y las niñas, un hecho en ese momento muy innovador. Además, diseñó actividades y material pedagógico adecuado a las diferentes edades y períodos sensibles y contrató a una profesora como su asistente. A partir de ese momento, observó de cerca y de forma constante la evolución de los niños y las niñas, con lo que pudo seguir trabajando en su método educativo y fundamentando los principios teóricos y empíricos de su método hasta definirlo por completo. 

Al inicio de esta etapa, su método fue reconocido como una pedagogía científica que, a largo plazo, tuvo una gran repercusión incluso en los hogares, ya que era evidente que los niños y las niñas trasladaban con mucha facilidad los conocimientos y los hábitos que habían aprendido en el colegio a la cotidianidad de sus casas. De este modo, llegó a desarrollar una metodología que iba mucho más allá de la educación formal y de las propias escuelas

Los 4 principios básicos de la metodología Montessori

  • La mente absorbente de los niños: La mente de los niños tiene capacidad para adquirir conocimientos de manera inconsciente, pasando poco a poco a tener conciencia y a entender el motivo. Se comprende así que el primer período del desarrollo humano es el más importante. Por ello, es la etapa en la que el ser humano necesita más ayuda.
  • Los períodos sensibles: Se trata de los periodos en los que los niños y las niñas adquieren una habilidad con mucha facilidad, sin embargo, tienen sensibilidades especiales y diversas que les permiten ponerse en relación con el mundo externo de un modo muy intenso. 
  • El ambiente preparado: Se refiere a un ambiente que está organizado cuidadosamente en áreas de trabajo, equipadas con mesas adaptadas y áreas para trabajar en el suelo. Además, está diseñado de una forma simple y ordenada para fomentar su aprendizaje y su crecimiento. Es el espacio donde se desarrollan los aspectos sociales, emocionales e intelectuales y responden a la necesidad de orden y de seguridad. 
  • El rol del adulto: Además del niño, obviamente en el centro de su método educativo, una parte fundamental dentro de la filosofía Montessori es el adulto, sus padres en la gran mayoría de los casos. Su objetivo es guiar al niño y darle a conocer el ambiente de manera respetuosa y cariñosa.

 

A partir de estos principios que hemos detallado, María Montessori elaboró un material didáctico específico que constituye el eje principal para el desarrollo e implantación de su método. Se trata de un material didáctico en el que el objetivo primordial es captar la curiosidad del niño con el fin de aprender. Estos materiales pueden ser usados de forma individual o en grupos y, en líneas generales, aúnan los cuatro valores que vertebran su método educacional: funcional, experimental, de estructuración y de relación

En suma, podemos decir que esta educadora, pionera y revolucionaria en su momento estableció su propio método educativo basándose en proveer un ambiente preparado donde cada elemento tiene su razón de ser de cara a estimular y fomentar del mejor modo posible el desarrollo de los niños. De este modo, las aulas Montessori integran edades agrupadas en períodos de 3 años, lo que facilita la socialización, el respeto y la solidaridad

En conclusión, podemos afirmar que María Montessori se había convertido en maestra, tal y como sus padres deseaban, sin embargo, su biografía nos muestra que además de educadora fue una mujer con múltiples conocimientos, de muchas áreas distintas, que revolucionó totalmente las metodologías tradicionales de enseñanza-aprendizaje y que mantuvo como su principal objetivo el hecho de respetar a los niños y niñas. Una puesta en valor y en consideración de todo tipo de alumnos desde las más cortas edades que le llevó a lograr reconocer qué requerían a su alrededor dentro del ambiente educativo para así lograr aprender más fácilmente y de una manera totalmente adaptada a sus necesidades.

FORMACIÓN RELACIONADA: Curso de Método Montessori (0-6 años)

Un comentario

  1. Una figura muy importante en el ámbito de la educación. Su forma de enseñar es cada día más popular y no es para menos, pues los resultados son excelentes. Muy interesante conocer más acerca de esta mujer.

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