“No copies el entrenamiento de tu influencer favorita, probablemente estés perdiendo el tiempo”

La actividad física es fundamental para que una persona consiga llevar una vida sana y evitar enfermedades. Con el paso del tiempo, los entrenadores personales se han erigido en figuras primordiales para aconsejar entrenamientos adecuados a fin de realizar cada ejercicio de un modo correcto y evitar o aliviar alguna lesión o molestia, entre otros múltiples servicios.

Juan Francisco Ruiz es un joven sevillano que, tras finalizar sus estudios en Ciencias de la Actividad Física y el Deporte, se dedica por completo a su actividad como entrenador personal, sin dejar nunca de formarse. Así pues, a partir de su “pequeño proyecto”, como él lo denomina, ha creado un espacio donde a través de entrenamientos individualizados, personalizados y 100% adaptados a las necesidades de los clientes tiene como objetivo “invertir en salud”

Pregunta: ¿Cómo definirías qué es un entrenador personal?

Respuesta: Es aquella persona cualificada y respaldada por su conocimiento en ejercicio físico, que ayuda a su cliente a cumplir un determinado objetivo. Además, añadiría que un entrenador personal es una persona proactiva, inquieta por seguir aprendiendo y preocupada por aportar siempre valor a quién decide confiar en él. 

P: ¿En qué se basa tu actividad diaria como entrenador personal?

R: Mi actividad diaria como entrenador personal engloba multitud de tareas que quizás quién no conoce la profesión pasa por alto. Ser entrenador personal va más allá de seleccionar unos ejercicios determinados y observar y corregir su ejecución durante una sesión. Es más, desde mi punto de vista, esa selección de ejercicios es el resultado final de un proceso largo y complejo. Cuando planteas qué actividad debe realizar un cliente se debe partir siempre de una valoración inicial de la persona y del conocimiento de su condición física. Una vez en ese punto podemos decidir, conociendo sus objetivos, limitaciones, capacidades y necesidades, qué ejercicios debe realizar.

Algo a tener también muy en cuenta en nuestra labor es la necesidad de generar adherencia al plan de entrenamiento, es decir, debemos ajustarnos a los gustos del cliente si deseamos que disfrute del ejercicio, pues nuestra mayor arma para lograr resultados (por uno u otro camino) siempre será que el cliente acuda a entrenar. La labor del entrenador, como he dicho, va más allá de esas dos o tres horas que pasa con su cliente a la semana. Para mí es esencial planificar, saber que detrás de cada sesión y de cada ejercicio hay un porqué y un objetivo a lograr y que todo ello tiene un sentido en el tiempo. Esto obviamente requiere ya un trabajo considerable fuera de la sesión de entrenamiento y es la parte que yo personalmente considero más importante. 

Todo ello entra dentro de las labores propias y estrictas que pueden atribuirse a un entrenador personal pero la realidad, al menos en mi caso, es bien distinta. Aparte de esas tareas también es importante el tiempo que le dedico a gestionar horarios, a escribir a clientes que sé que tienen alguna molestia, a aconsejarles, etc. Por otro lado, también dedico gran parte de mi tiempo a seguir formándome, pues el entrenamiento está en continua evolución. Sin mencionar las labores de gestión que conlleva cualquier negocio, pues normalmente, los entrenadores trabajamos por cuenta propia.

P: ¿Hay una metodología base para todo el mundo o se adapta a cada persona?

R: La respuesta es clara: no existe una metodología para todo el mundo, aunque sí establezco unos patrones básicos que todos deben seguir para progresar en sus entrenamientos. Cada persona tiene unos gustos y unos objetivos, lo que ya condicionará en gran medida los entrenamientos. Este siempre debe ser individualizado o, en su defecto, lo más individualizado posible para que tenga éxito. En nuestro desempeño nunca podemos tratar a dos personas por igual.

Sí es verdad que existen patrones similares de entrenamientos o progresiones que se pueden seguir para ir cumpliendo etapas. Pero esto no quita que cada sesión se tenga que ajustar a la persona que la va a ejecutar. Todo se individualiza: ejercicios, cargas, volumen, orden de los ejercicios, feedback, conversación con el cliente… Todo esto es necesario para crear el ambiente adecuado para cumplir objetivos y que la relación cliente-entrenador permanezca en el tiempo.

Yo siempre aconsejaría a los clientes que huyan de entrenadores o mensajes por redes sociales que utilicen los mismos entrenamientos para cada persona. No copies el entrenamiento de tu influencer favorita, probablemente estés perdiendo el tiempo. 

P: El deporte es o debería ser algo esencial en el día a día de las personas, pero ¿crees que hoy en día la sociedad es consciente de su importancia?

R: Creo que cada vez más. En ello ha influido la pandemia que nos ha tocado vivir, la cual ha hecho que las personas valoren más la importancia de la salud. No obstante, aún queda mucho camino por recorrer, muchos mitos que tumbar y mucha cultura del esfuerzo por inculcar.

P: ¿Crees que el nivel de la condición física que tengamos es determinante para el rendimiento en nuestro trabajo, en nuestro día a día?

R: En nuestro día a día sí, en nuestro rendimiento laboral no puedo ofrecerte datos, pero apostaría a que también. Pienso que habrá profesiones dónde será más determinante que en otras. Lo que sí es obvio es que el ejercicio físico tiene efectos positivos sobre la salud, lo cual es esencial a la hora de realizar cualquier actividad diaria. Una persona con una funcionalidad y una condición física adecuadas no se verá limitada por ella, sin una buena salud el resto deja de tener importancia. 

P: ¿Consideras que actualmente hay una gran desinformación sobre hábitos para llevar una buena salud? Si es así, ¿de qué forma podríamos ponerle remedio?

R: Me parecería hipócrita decir que en la era de la información la gente se encuentra desinformada sobre hábitos de vida saludable. Al contrario, yo pienso que quizás el problema es que existe demasiada “información” a la que acudir. Si preguntas, todo el mundo sabe alguna verdad absoluta sobre nutrición o ejercicio físico. Nadie acude al médico y cuestiona lo que dice, sin embargo, es mucho más común dudar de los consejos de un entrenador o un nutricionista. 

Para mí la solución es sencilla. Lo primero que debemos hacer es transmitir profesionalidad y ser estrictos a la hora de realizar nuestro trabajo (por desgracia siento que nos hemos estado tirando piedras sobre nuestro tejado tiempo atrás), y lo segundo es educar a los clientes y enseñarles a que acudan siempre a fuentes fiables o a profesionales acreditados. No todo vale: el blog de una persona fuerte, la dieta de una modelo o los batidos mágicos para adelgazar… Se debería controlar más la información y los mensajes que transmitimos sobre salud y, sobre todo, dejar que quienes comuniquen dichos mensajes sean profesionales del sector. 

P: Durante el aislamiento domiciliario debido al coronavirus los canales de YouTube para hacer ejercicio aumentaron sus visitas de forma muy considerable, ¿qué opinas acerca de esto? ¿Crees que el futuro de los coach personales está en estos formatos?

R: Sí preguntas a la mayoría del sector te dirá que sí. Yo, sin embargo, afirmo rotundamente que no.  Su demanda ha subido y seguirá subiendo, pero las posibilidades actuales del entrenamiento online son finitas. Estoy seguro de que se crearán plataformas, apps o sistemas de entrenamientos vanguardistas, pero llega un punto donde a un determinado nivel o ante situaciones o patologías concretas se necesitan espacios acondicionados para el cuidado de la salud, es decir, centros de entrenamiento. 

Desde mi punto de vista las plataformas online o los vídeos en YouTube son el primer paso, es decir, crean la necesidad para que el usuario que realmente esté dispuesto a cuidar de la salud acuda a un profesional. Además, pienso que por mucha gamificación, canales y apps que inventemos, al final nada puede sustituir a una relación cliente-entrenador en persona y estoy convencido de que todo aquel que ya lo haya experimentado estará de acuerdo. A modo de resumen diría que el confinamiento sí ha despertado una necesidad y un nicho de mercado que continuará creciendo pero, a la par, irán creciendo los centros de entrenamiento personales como ya vienen haciendo. 

P: ¿Qué dos o tres consejos fundamentales le darías a alguien que quiera orientarse profesionalmente a la figura del entrenador personal?

R: Principalmente les diría que fuesen constantes y meticulosos en su trabajo, que cuiden cada detalle, que inviertan en ellos mismos, en su formación, que confíen en los conocimientos que tienen y en lo que pueden aportar. También me parece importante que nosotros mismos comencemos a valorar nuestro trabajo, que es un servicio de calidad que no consiste en poner una tablita, que va mucho más allá, pero sobre todo me parece que es un sector muy meritocrático, por lo que hay que estar dispuesto a trabajar mucho y bien, sin dejar nunca de ser proactivos.

P: Por último, ¿qué le dirías a las personas que llevan una vida sedentaria?

R: Tan sencillo como que cambien su estilo de vida, que les está costando la salud, que no hay excusas para empezar y que si acuden desde el primer momento a un profesional todo les resultará mucho más fácil.

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