Mitos sobre la Musicoterapia

Aunque originariamente la musicoterapia se ha conceptualizado desde el ámbito terapéutico, actualmente se han ampliado sus ámbitos más allá de sus fines como tratamiento resultando básico diferenciar entre, al menos tres objetivos de los talleres de musicoterapia:

  • Talleres con fines terapéuticos, tanto los objetivos como la metodología en la que se basan las sesiones se basan en el enfoque del profesional y cambian en función de las finalidades terapéuticas que se pretendan así como de las modificaciones que se vayan produciendo en los pacientes a lo largo de la terapia.
  • Talleres con fines formativos, donde el proceso será mayoritariamente educativo diseñándose las actividades con el objetivo de disfrutar y aprender.
  • Talleres con fines de desarrollo personal, utilizándose la música como un medio para los procesos de intervención socioeducativaal desarrollar capacidades personales como la creatividad, la percepción, la automotivación o la satisfacción y el bienestar personal.A menudo se considera a los talleres con fines de mejora personal como actividades de ocio y tiempo libre.

De esta forma, aunque en todos los casos se utiliza la música y todo lo que tiene que ver con ella, los fines son distintos y así, mientras que en los talleres formativos el fin es adquirir conocimientos, las principales diferencias entre la musicoterapia con fines terapéuticos y aquella aplicación de la misma para el desarrollo y bienestar personal pueden resumir en:

  • Los talleres de musicoterapia para el desarrollo personal son voluntarios, son los propios individuos los que deciden participar, sin una recomendación previa por su estado de salud.
  • La satisfacción personal la aporta la práctica del taller en sí mismo, sin necesidad de que existan beneficios secundarios, aunque a menudo aparezcan.
  • Los talleres se planifican en sesiones antes de su comienzo, y aunque estas pueden modificarse según vaya avanzando el grupo, estas modificaciones no dependen de objetivos terapéuticos.
  • Los grupos de participantes pueden ser más numerosos que en la metodología terapéutica, ya que los beneficios de esta práctica se identifican con las actividades grupales y no con la atención individualizada.

 

 

Además de estas características que diferencian los talleres de ocio de otras aplicaciones de la musicoterapia, una de las diferencia fundamentales es la actitud de los participantes ya que, en muchas ocasiones las actividades que se lleven a cabo pueden ser similares, pero lo que hace posible considerar una determinada actividad como de ocio es la forma en la que las personas se comportan en torno a ella, es decir, no el “qué” sino el “cómo” de la actividad.

Por ejemplo, crear una canción o interpretarla con un instrumento puede ser una actividad de un taller formativo si se plantea como actividad evaluable para que la persona adquiera la habilidad, o puede ser una actividad terapéutica si es utilizada como técnica proyectiva por un psicólogo formado en musicoterapia o puede ser una actividad de ocio si se realiza con la finalidad de divertirse y obtener beneficios personales relacionados con mayor calidad de vida.

Aunque la distinción entre los diferentes fines de la utilización de la música nos permite revelar alguna de las falsas creencias respecto al término musicoterapia, otros mitos sobre musicoterapia que debemos conocer son:

Se utilizan solo para trastornos o enfermedades. FALSO

Si bien es cierto que los talleres de musicoterapia son muy útiles en personas con diversas dificultades, no hace falta tener ningún problema para beneficiarse de ella. Es también muy efectiva para mantener y mejorar las capacidades positivas de las personas, potenciando un bienestar global.

Los talleres de musicoterapia son sólo para niños. FALSO

Aun cuando los talleres de musicoterapia se usan mucho en el trabajo con niños debido a su carácter lúdico resultando, en principio, más difícil de incluir la música entre las formas de expresión adulta, el trabajo con música favorece en cualquier edad el autoconocimiento y el crecimiento personal.

Es una actividad pasiva en la que la persona escucha música. FALSO

La escucha es una de las muchas técnicas que se usan en los talleres de musicoterapia que, aunque es una actividad pasiva a nivel corporal, a nivel mental y emocional permite experimentar efectos como la relajación, la evocación, etc. En cualquier caso, las técnicas más utilizadas en talleres de musicoterapia son a menudo las activas, en las que las personas improvisan y componen.

Los efectos de los talleres de musicoterapia son únicamente los de un taller de ocio. FALSO

Existen multitud de estudios que demuestran la efectividad de la musicoterapia en diferentes áreas, las más trabajadas en talleres son la dimensión cognitiva, la relacional, la emocional y la corporal.

Para participar en talleres de musicoterapia hay que tener nociones de música. FALSO

No hace falta saber nada sobre música para poder disfrutar y beneficiarse de la musicoterapia, pues no se busca hacer música “bonita” ni “estética” sino la comunicación con uno mismo y con los demás y la expresión de emociones a través del sonido.

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