comunicación en proceso de adopción

La comunicación en el proceso de adopción

La adopción es el proceso por el que se crea un vínculo de parentesco entre una o varias personas que no lo tienen, formando así una nueva relación de paternidad o maternidad.

Es un proceso duro tanto para la familia adoptante, como para el menor que va a ser adoptado. Pero, ¿por qué?

La familia adoptante suele estar formada por una pareja que quieren ser padres y que no han podido conseguirlo de manera biológica. Suelen llevar varios años intentando concebir un hijo, incluso sometidos a tratamientos de reproducción asistida, sin éxito. Todo ese proceso lleva aparejado un tiempo de desgaste psicológico y emocional, que en unas ocasiones lleva a la pareja a abandonar el intento y en otras, a iniciar el proceso de adopción. Otro tipo de familia que suele presentar el perfil de adoptante es el de familias monoparentales.

Cuando se decide iniciar el camino de la adopción, el tiempo de espera hasta conseguir tener al menor en casa y los trámites administrativos que se deben superar, también suponen un desgaste emocional. ¿Sabías que en España el tiempo medio de espera para adoptar es de entre 6 y 8 años?

Por su parte, el menor que va a ser adoptado ya viene con una historia familiar problemática que ha dado lugar a su condición de adoptado. La situación de su familia biológica no suele ser normalizada, habiendo pasado en muchos casos por abandono, situaciones de negligencia, malos tratos o cualquier otra circunstancia traumática.

En todo este proceso, la comunicación es un elemento clave para mantener un buen desarrollo de las relaciones interpersonales. Nos referimos a aquella que se establece entre todos los agentes intervinientes directamente:

  • Administración – Padres
  • Administración – Menores
  • Padres – Hijos

Aunque nos centraremos en la que se establece entre Padres-Hijos, cabe destacar que la Administración también debe mantener informado durante todo el proceso tanto a los padres, que están esperando cualquier noticia sobre el avance del proceso, como a los menores que van a ser dados en adopción.

Pero el aspecto de la comunicación que queremos abordar con más detalle es el que se establece entre los padres adoptantes y los hijos adoptados.

Es una situación nueva para ambos y poco a poco tienen que aprender, unos a ser padres, y otros a ser hijos. Deben darse tiempo para conocerse y para quererse, aceptando todo el proceso vivido por ambas partes.

Para favorecer una buena comunicación entre ambos se debe tener en cuenta las siguientes premisas:

  • Hablar de los orígenes del menor y de su propia historia, de manera sincera y realista y siempre adaptada a la edad. Con esto se ayuda a que exista una sana construcción de su identidad.
  • Tratar el tema cuanto antes. Aunque no sea capaz de comprender en sí mismo el significado de la palabra abandono o adopción, realmente ya ha sufrido las secuelas de sus experiencias previas y se encuentra afectado.
  • Facilitarle toda la información que se disponga sobre su caso de manera gradual y ajustándose a su comprensión. Recuerda que no será consciente de manera completa de lo que implica hasta la edad entre 6 y 9 años. Te recomendamos leer el post sobre cómo hablar de adopción y cuándo hacerlo.
  • Hablar en positivo sobre la adopción como parte fundamental de su integración en la identidad del menor
  • Debemos ser respetuosos con su pasado y con las personas que formaron parte de él, evitando comentarios dañinos o peyorativos sobre sus padres biológicos.
  • Proporcionar un ambiente de calidez, seguridad y tranquilidad, posibilitando una escucha activa y abierta para que el menor se sienta cómodo hablando sobre el tema e incluso preguntando sobre ello.
  • No debe ser una conversación aislada en el tiempo, sino un continuo en su crecimiento para ir adaptando la información a su desarrollo y a nuevas preguntas que le surjan.
  • Evitar los tabúes o maquillar la realidad. Si hay alguna información complicada de tratar en un momento concreto, bien por la madurez del menor o por el estado emocional, puede aplazarse pero sin olvidar tratarla.
  • Tener muy en cuenta las emociones del menor y facilitando que exprese sus sentimientos en relación a la información que se le va proporcionando, sobre todo las que tiene relación con sus experiencias negativas previas.
  • Quitarle la culpa al menor de toda la situación que ha llevado a su proceso de adopción.

Resumiendo…

✅ No mentir
✅ Aprovechar sus dudas para hablar de ello
✅ Dar información en positivo
✅ Informar sobre lo que pueda entender y para lo que esté preparado/a
✅ Informarle de manera progresiva, de datos generales a datos específicos
✅ Hablar de ello de manera calmada y tranquila
✅ Hacerle ver que serán sus padres siempre
✅ Hacerles sentir que pueden preguntar lo que quiera
✅ Corroborar que van entendiendo lo que se les comunica

Pero, ¿qué contenidos debemos tratar en el proceso comunicativo?

  1. Historia de una búsqueda: hablar sobre el proceso que vivieron sus padres y qué pasos tuvieron que dar para formar su familia, haciendo hincapié en que era deseado y querido incluso antes de llegar a su nuevo hogar.
  2. Historia de nacimiento y separación: Debe conocer que al igual que otros niños, nacieron de un padre y una madre, por lo que se les debe hablar de ellos con la etiqueta que se quiera, siempre de manera positiva (padres y madres biológicos, padres y madres de nacimiento). Los menores suelen fantasear con estas personas por lo que se les debe dar una información realista, sin desvalorizarlos, pero tampoco con historias que exijan mentir.

Es muy importante hablar de las razones de la separación, por lo que hay que hacerlo en función de la demanda emocional del menor, aunque sin olvidarnos dialogar de ello para evitar el miedo al abandono. Habrá que dejarle muy claro que no tiene responsabilidad sobre ello y que pase lo que pase no se volverá a repetir dicha situación.

  1. Historia antes del encuentro: Debe hacerse mención al lugar donde estaban antes de ser adoptados, bien sea su familia de origen, acogida o institución. Así como las diferentes costumbres y cultura que podían tener, partiendo siempre de los conocimientos reales que se tengan al respecto.
  2. Significados: Es importante explicarles qué significado tiene los lazos sanguíneos y los afectivos actuales, recordando que la adopción es un proceso en el que se comienza a aprender a ser padres-madres e hijos, y que es igual de segura que la que nace de una relación filial biológica.

El miedo que pueden tener los padres a no saber responder a las preguntas que puedan hacerle sus hijos es algo muy común en estos casos, para lo que te dejamos algunos ejemplos que pueden servirte:

  • ¿Vosotros también me abandonaréis? ¿Si me porto mal me llevaréis de nuevo a un centro? Pase lo que pase, hagas lo que hagas, siempre te querremos y serás nuestra hija/o, cuidaremos de ti hasta que seas mayor y puedas hacerlo por ti mismo/a, incluso entonces seguiremos a tu lado.
  • ¿Cómo es mi madre biológica? No lo sabemos porque no la conocimos, probablemente fuera blanca de piel con el pelo negro como tú. (En caso de tener fotos podemos enseñársela)
  • ¿Cómo se llama mi padre biológico? No lo sabemos, nadie nos comentó como se llamaba, pero si quieres podemos pensar un nombre que te guste y así podremos usarlo para cuando te apetezca hablar de él.
  • ¿Mi madre biológica tuvo otros hijos/as? ¿Son mis hermanos? No, en caso de haberlos tenido nos lo hubieran comunicado y lo sabrías. Tu madre tuvo dos hijos mayores que tú, tus hermanos. Sabemos que fueron adoptados por otra familia, que les quieren y cuidan tanto como nosotros a ti.
  • ¿Por qué me elegisteis a mí? (En este punto, es importante explicar el proceso de adoptar, lo más ajustado posible a su edad) Cuando estuviste en el centro (o casa de acogida), los responsables de la organización decidieron que éramos la familia que cumplíamos las mejores condiciones para ti.
  • ¿Por qué me abandonaron? ¿Por qué me adoptaron? (Es importante reforzar en todas las preguntas que el menor no tuvo nada que ver en ello para evitar su sentimiento de culpa) Tus papás de nacimiento no sabían cómo cuidarte, no estaban preparados para ello, sabían que no podían cuidarte como tú te merecías… es por ellos que las autoridades te buscaron otra familia para que fueras feliz y te quisiera y cuidaran para siempre.

Favorecer una comunicación abierta y sincera generando un clima de afecto y confianza será imprescindible para mantener una buena relación con nuestros hijos y establecer una relación sólida que les permitan desarrollarse correctamente en etapas posteriores.

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