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Cambios cognitivos asociados al envejecimiento

El envejecimiento es un proceso de la vida normativo por el que tarde o temprano todos los seres humanos, quieran o no, van a pasar. En esta no solo ocurre a nivel de apariencia física sino que también se producen cambios cognitivos asociados al envejecimiento.

No se pone en duda que los cambios físicos en la mayoría de las ocasiones son los más visibles y acusados, ya que empiezan muy temprano. Se puede decir que el declive físico empieza desde la veintena de edad donde se ha alcanzado la madurez física completa y el fin de la etapa de crecimiento.

Definición y características del envejecimiento

El envejecimiento se define como: “un proceso continuo, universal e irreversible que determina cambios morfológicos, funcionales y psicológicos, que conllevan una pérdida progresiva de la capacidad de adaptación”.

Así que, las características del envejecimiento son:

Universal: es propio de todos los seres vivos en general.
Irreversible: no puede detenerse ni revertirse.
Heterogéneo e individual: cada especie tiene una velocidad característica de envejecimiento.

Igualmente ocurre entre cada uno de los sujetes de cada especie e incluso, en cada órgano de un mismo individuo.

Teorías del proceso de envejecimiento

Algunos profesionales del tema, a lo largo del tiempo han realizado algunas teorías sobre el motivo del proceso de envejecimiento.

Algunas de estas se resumen en la siguiente tabla:

Teorías estocásticas

El envejecimiento es consecuencia de alteraciones que ocurren en forma aleatoria que se acumulan a lo largo del tiempo.

Teoría del error catastrófica: esta teoría propone que con el paso del tiempo se produciría una acumulación de errores en la síntesis de proteína del organismo, que en último término determinaría daño en la función celular.

Teoría del entrecruzamiento: Esta teoría postula que ocurrirían enlaces o entrecruzamientos entre las proteínas y otras macromoléculas celulares, lo que determinaría envejecimiento y el desarrollo de enfermedades dependientes de la edad.

Teoría del desgaste: Esta teoría propone que cada organismo estaría compuesto de partes irremplazables, y que la acumulación de daño en sus partes vitales llevaría a la muerte de las células, tejidos, órganos y finalmente del organismo.

Teoría de los radicales libres: Propone que el envejecimiento sería el resultado de una inadecuada protección contra el daño producido en los tejidos por los radicales libres. Esta es una de las teorías más populares.

Teorías no estocásticas

Las teorías no estocásticas determinan que el envejecimiento está programado y predeterminado.

Teoría del marcapasos: Los sistemas inmune y neuroendocrino serían “marcadores” intrínsecos del envejecimiento. Su involución está genéticamente determinada para ocurrir en momentos específicos de la vida.

Teoría genética: el envejecimiento depende de multitud de factores genéticos.

Como se puede comprobar con la tabla anterior no hay una teoría clara sobre cuál es el motivo que causa el proceso de envejecimiento. Lo más probable es que envejecer a lo largo del tiempo sea una evolución que se deba a factores multicausales.

Envejecimiento físico

El envejecimiento no es un proceso sincrónico que ocurra en todas las personas al mismo tiempo o a una edad concreta. Sino que más bien cada individuo en particular tiene un ritmo de envejecimiento propio y personal al igual que muchas otras funciones, de esta forma, no se pueden esperar las mismas funciones en todos los mayores.

Envejecimiento psicológico

Como ya se ha mencionado el envejecimiento es un proceso natural e universal. A nivel psicológico las características dependerán mucho igualmente de la personalidad de cada individuo de forma independiente, así como de la historia personal y la propia experiencia. Las pérdidas a nivel psicológico suelen vivirse con mucha mayor angustia, por ejemplo, los ancianos suelen preocuparse más por la pérdida de memoria que un dolor crónico. Igualmente características propias de la vejez, como los cambios físicos, la pérdida funcional y las variables sociofamiliares (jubilación, pérdida de seres queridos) van a conformar los cambios en el área psicológica durante el envejecimiento.

Hay dos autores que han realizado dos teorías sobre los cambios psicológicos que acontecen en la vejez. Estas son:

Teoría de Erikson (Integración vs. desesperación)

Erickson aborda el desarrollo del ser humano durante todo su ciclo vital, desde un carácter fundamentalmente psicosocial. Y entiende el desarrollo como una secuencia de etapas de crisis normativas y predeterminadas. Si las crisis no son bien resueltas estas irán dificultando la resolución de las siguientes.

1. Confianza frente a desconfianza: un bebé nace dentro de un mundo social que aprende conocer poco a poco. Con la interacción con los nuevos cuidadores se va desarrollando la confianza (o desconfianza si la interacción es negativa) para afrontar nuevos desafíos.

2. Autonomía frente a vergüenza y duda: posteriormente se empiezan a realizar acciones que conllevan la autonomía personal. El efecto contrario de eso puede ser que el niño tenga duda (sobre si puede desarrollar sus capacidades) o vergüenza (de que puedan evaluarle negativamente).

3. Iniciativa frente a culpa: muchos de los comportantemente orientados a la realización de metas se enfrentan finalmente con un fracaso. Esto puede desarrollar un sentimiento de culpa en el niño.

4. Diligencia frente a inferioridad: con el inicio de la escolaridad el niño ve su rendimiento confrontado con el grupo de iguales. Esto conlleva el peligro de que resulte en un sentimiento de inferioridad e inadecuación, o por el contrario un aumento de la competencia.

5. Identidad frente a confusión de roles: en la adolescencia se producen cambios que desafían el sentido de la identidad personal. Esto puede resultar en una identidad consolidada o a una confusión sobre cuál es el camino que se debe seguir.

6. Intimidad frente a aislamiento: esta crisis está basada en la capacidad de comprometerse de forma íntima con otra persona. Esto puede llevar a un aumento de la intimidad y el desarrollo del amor romántico. Si esta crisis no se resuelve llevaría al aislamiento.

7. Generatividad frente a estancamiento: en la vida en pareja se puede caer en el aburrimiento o egoísmo y si no se tiene la capacidad de ir más allá la relación se lleva a estancarse. La persona que resuelve positivamente esta crisis es capaz de ir más allá.

8. Integración frente desesperación: es la crisis propia de la vejez. Se produce la necesidad de aceptar el modo de vida que el sujeto ha seguido y las decisiones que ha tomado e integrarlas en su aceptación personal. Si no se produce la aceptación se lleva al arrepentimiento, remordimiento y la desilusión.

Teoría de Peck

Por su parte Peck establece otras crisis para el desarrollo. Igualmente sería necesario resolver estas crisis de forma positiva para un correcto desarrollo. Estas son:

1. Aprecio de la sabiduría frente al aprecio de la fuerza física. A medida que empiezan a deteriorarse la resistencia y la salud, las personas deben canalizar gran parte de su energía de las actividades físicas hacia las mentales.

2. Socialización frente a sexualización en las relaciones humanas. Es otro ajuste impuesto por las restricciones sociales y por los cambios biológicos. Los cambios físicos pueden obligar a redefinir las relaciones con miembros de ambos sexos, a dar prioridad a la camaradería sobre la intimidad sexual o la competitividad.

3. Flexibilidad emotiva frente a empobrecimiento emotivo. La flexibilidad emotiva es el origen de varios ajustes que se hacen en la madurez, cuando las familias se separan, cuando los amigos se marchan y los antiguos intereses dejan de ser el centro de la vida.

4. Flexibilidad frente a rigidez mental. El individuo debe luchar contra la tendencia a obstinarse en sus hábitos o a desconfiar demasiado de las nuevas ideas. La rigidez mental es la tendencia a dejarse dominar por las experiencias y los juicios anteriores.

Cambios cognitivos en el envejecimiento

Para saber cuáles son los cambios cognitivos que se produce en una persona a lo largo del tiempo es necesario llevar a cabo una evaluación del nivel cognitivo de la persona. Esta evaluación puede estar sujeta a dos sesgos: por un lado, la subjetividad en la interpretación de las capacidades intelectuales, y por el otro, la poca familiaridad que tienen las personas ancianas con los instrumentos dedicados a la evaluación psicológica, lo que puede conllevar a unos peores resultados.

Aun así en general, a nivel intelectual o cognitivo se aprecian una serie de características como por ejemplo, disminución de la actividad psicomotriz, disminución de la velocidad del procesamiento de la información, dificultad para solucionar problemas abstractos o complejos o disminución de la memoria a corto plazo.

La memoria

La pérdida de memoria parece ser el signo clave del envejecimiento. Normalmente a las personas mayores les resulta difícil evocar sucesos recientes y sufren pequeños olvidos. Esto puede estar causado por otros factores físicos como cambios neurológicos y circulatorios que afectan la función cerebral, la oxigenación y la nutrición celular, y otros más psicológicos como, por ejemplo, la motivación, la pérdida de interés por el entorno, los sentimientos de impotencia, los estados depresivos, el desacuerdo con la situación de vida actual, vivencia de duelos, etc.

Las personas mayores suele quejarse de tener problemas para retener información de poca importancia o para organizarla. La memoria a largo plazo o memoria remota suele estar muy bien conservada, por lo que recuerdan situaciones y hechos antiguos con muchos detalles.

La inteligencia

La inteligencia como tal se mantiene estable, la edad no parece ser un factor que la modifique por sí solo, aunque a veces se presenta perdida de interés, dificultades de concentración o enlentecimiento. Este enlentecimiento puede estar causado por los cambios físicos de la vejez que, por ejemplo, disminuye el ritmo del riego sanguíneo, influyendo también al cerebro.

Algunos estudios dicen que hay un cambio en el tipo de inteligencia que se usa, siendo en la gente más joven mucho más común la inteligencia fluida (donde se sitúa la creatividad), mientras que la cristalizada (relacionada con la experiencia y la reflexión) para la gente más mayor.

El lenguaje

El lenguaje se mantiene correcto aunque, en ocasiones, nuevamente, enlentecido. El razonamiento verbal parece no sufrir cambios, aunque se puede apreciar una ligera pérdida en la capacidad de conceptualización y en la flexibilidad mental.

La capacidad para resolver problemas

La capacidad para resolver problemas suele verse disminuida principalmente por la disminución de la capacidad para organizar la información. Por otro lado, la creatividad parece mantenerse si ya antes era una persona creativa, siendo esta variable algo muy individual.

La personalidad

En relación a la personalidad, se centra mucho más en lo propio y se toma como referencia el pasado, teniendo dificultad para entender las generaciones actuales. Hay un incremento de la tendencia a conservar y almacenar cosas y aumenta la resistencia al cambio a lo nuevo. Los rasgos individuales de personalidad se ven remarcados con la edad y suelen mantenerse estables.

Otra variable que modifica la personalidad es la adaptación a la vejez, así hay personas mayor más “adaptadas” que otras. Los más adaptados se muestran más realistas con su vida y se mantienen activos, mientras que los menos adaptados suelen ser más pasivos y presentan descontento general.

La motivación

La motivación para hacer actividades satisfactorias personalmente no siempre se mantiene. Suelen realizar muchas menos actividades, pero hay que procurar que las que realicen sean más positivas para su satisfacción personal, es decir, hay que valorar más la calidad que la cantidad de las actividades que se realizan.

Existen factores que pueden aumentar o disminuir todos estos síntomas cognitivos (mejorando o empeorando la situación), como pueden ser: el estado de salud general y la ausencia de psicopatologías asociadas, el nivel cultural, la actividad física y la actividad mental, los estímulos ambientales, la existencia de intereses y las relaciones personales, etc.

La afectividad

Por último, la afectividad es un aspecto de especial importancia durante toda la vida y más aun en la vejez. La disminución de los contactos sociales, la perdida de seres queridos o la soledad hacen mella en esta característica de las personas mayores. Pero por otro lado se establecen nuevos lazos sociales que anteriormente por responsabilidades laborales y familiares no se habían podido establecer.

De esta forma, dentro del proceso natural y evolutivo de envejecimiento, son normales cambios tanto físicos como cognitivos, pero estos cambios pueden despertar cierta incertidumbre y frustración, ya que en definitiva es un proceso que conlleva su final.

Por lo tanto es fundamental el enfoque positivo que se tenga ante esta etapa de la vida, y por ello os queremos recordar nuestro anterior post sobre envejecimiento activo.

No obstante, nos gustaría conocer vuestra opinión al respecto y si de alguna forma este material os ha ayudado a afrontar esta etapa desde un punto de vista diferente.

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